








Si la paradoja de nuestra existencia en el mundo es destruir para construir, ¿cómo podemos minimizar nuestro impacto? La madera laminada se ha posicionado en la industria de la construcción durante muchos años como una alternativa sostenible por diversas razones. Empezando por la madera como material renovable, la madera laminada se fabrica a partir de madera reforestada, capturando gases de efecto invernadero y produciendo oxígeno en su proceso de fabricación. Paraguay ha retrasado la incorporación de esta tecnología, siendo uno de los países con mayor nivel de deforestación del mundo. Atenil HQ pretende cambiar esa realidad.
La idea de realizar un proyecto desmontable, ensamblable, flexible y reciclable nació con la intención de impregnar valores y criterios éticos en la experiencia de un edificio. La construcción con CLT nos permite probar diferentes espacios y relaciones con la topografía, creando un proyecto ligero que no interfiere con el terreno y que, al mismo tiempo, es transparente y respetuoso con la vegetación preexistente. Todos los espacios cuentan con luz natural y ventilación. Además de reducir los costes energéticos, se mantiene un contacto constante con la naturaleza circundante para mejorar el bienestar. El programa consta de oficinas, un centro cultural, espacios gastronómicos, salas de reuniones, salas de formación y espacios de descanso. Se trata de un programa abierto a los visitantes y al público en general.
El proyecto nació con la intención de transformar la forma habitual de construir oficinas corporativas. La flexibilidad que otorga la estructura y la planta libre permite una multiplicidad de usos y variaciones en la configuración de los espacios. En contraste con la pendiente del terreno, el proyecto se reduce a un prisma con un agujero en el centro que protege los árboles existentes y construye el nuevo espacio común del complejo. Los filtros perimetrales de madera crean un velo que protege de la incidencia solar, limita la privacidad y unifica el complejo con el mismo lenguaje.
Una de las formas de impulsar la descarbonización es apostar por el CLT como principal material de construcción. El proyecto se inserta en medio de un pequeño bosque urbano, logrando una simbiosis entre lo natural y lo construido. La idea inicial es que el edificio intervenga lo menos posible en el terreno, de modo que cuando se desmantele y se traslade la estructura, el terreno quede igual que antes de comenzar la construcción, creando el menor impacto posible. Desprender el volumen de la pendiente permite que el terreno mantenga una superficie permeable.
Diseño consciente capaz de comunicar que el cambio hacia prácticas más sostenibles es posible y que requiere su difusión y aceptación en la sociedad para hacerlo cada vez más accesible. La diversidad de funciones dentro del conjunto busca la interacción de diferentes grupos sociales, lo que permite la activación del edificio en diferentes momentos del día. El proyecto resuelve su accesibilidad al estar en una sola planta, aprovechando la pendiente del terreno y evitando la circulación vertical para maximizar la experiencia del recorrido alrededor del patio central, donde se mantuvieron el 100 % de los árboles existentes.
El uso prudente de los materiales supone un ahorro de energía y presupuesto. La elección de la madera laminada tiene como objetivo fomentar el crecimiento de la industria e inspirar el uso de este material, convirtiéndose en una especie de sala de exposición de esta técnica de construcción. El hecho de que todo el edificio sea desmontable y reciclable maximiza la vida útil de la energía utilizada en su construcción. El agua de lluvia se recogerá en un estanque natural en el centro del proyecto para regar las plantas. El uso de luz artificial durante el día sería casi inexistente debido a la buena iluminación natural y a la correcta disposición de los brise-soleils de madera y la ventilación del edificio.