Vivarium: Bioshelter

  • Año: 2025
  • Tipo: Proyecto para exhibición – Universidad de Princeton, Estados Unidos

Equipo

Horacio Cherniavsky
Viviana Pozzoli
Roque Fanego

Milagros Egüez, Andrés Riera, Fabiana Godoy, Daniela Callizo

Renders

Agustin Piña

Pensar la arquitectura es pensar en refugio, en la búsqueda atemporal de confort en medio de climas cambiantes. Pero la supervivencia nunca es solo climática; también es social, ligada a las formas en que vivimos juntos y transformamos nuestro entorno mediante el esfuerzo colectivo.

Con Vivarium: Bioshelter nos preguntamos si la arquitectura puede reorganizar sus elementos para abrir nuevas maneras de habitar. ¿Puede un muro ser más que un límite, regulando la temperatura mientras también produce sustento? ¿Puede un techo dejar de ser estático y convertirse en una constelación de ventanas y cortinas operables que inviten al viento y a la luz? ¿Puede el suelo seguir siendo tierra, cultivando plantas que generen oxígeno y alimento? Imaginamos una casa donde cada componente sea móvil, operable y adaptable, formando un sistema capaz de multiplicarse en distintos contextos.

Entendemos la arquitectura como un dispositivo climático, una envolvente termorreguladora que respira con su entorno, que se abre y se cierra en respuesta a los cambios de temperatura, sosteniendo un microclima en su interior. Nuestra paleta combina materiales naturales e industriales: vegetación y huertos que brindan sombra y alimento, textiles que filtran la radiación, varillas de acero para luces eficientes, madera local por su accesibilidad, y láminas translúcidas por su ligereza y facilidad de montaje.

Inspirados en el metabolismo, la transformación continua de la energía, proponemos una casa que se comporte como un organismo. La lluvia, el viento, la luz solar y la vegetación se integran a la vida cotidiana para que la vivienda misma produzca y haga circular la vida. La sostenibilidad también se despliega socialmente: el cuidado se vuelve parte de la arquitectura y la responsabilidad compartida una condición para la convivencia.

En el interior, las plantas configuran la intimidad y los umbrales. El tiempo entra como material de diseño, permitiendo que los espacios cambien con las estaciones y el crecimiento. Un dormitorio deja de ser un recinto fijo para convertirse en una superficie compartida, abierta a múltiples maneras de vivir juntos.

Vivarium: Bioshelter es nuestro intento de imaginar una arquitectura en mayor comunión con la naturaleza. Después de todo, ¿acaso la naturaleza no es nuestro hogar?